Revista web de crítica literaria
| TUBAB, de Beltrán Mena |
| Escrito por Carlos Labbé | |||||||||||||||
| lunes, 28 de diciembre de 2009 | |||||||||||||||
|
LA ETNOGRAFÍA MAPUCHE EN ÁFRICA
“Yo es otro”, aprende Mena. Aunque antes haya parafraseado cien veces a Rimbaud, sólo mi aflicción corporal hace que en Tubab vaya abandonando el turismo y me pregunte cómo concebir el mundo a través del lenguaje si me resisto a que entren en mí las palabras ajenas. El narrador de esta novela habla francés en su viaje y quiere hablar francés en la forma que da a su viaje, un francés sublimado por Vicente Huidobro y, luego, por Godofredo Iommi cuando quiso obtener de esa idealización una práctica de vida; Mena llama americanos a los gringos con que se encuentra e ingleses a los muchachos de Sudáfrica que lo acompañan por las dunas saharianas. Él mismo se declara español. Pero Huidobro, Iommi, Mena y yo hablamos una lengua chilena, un mapudungún, un castellano y un quechua desguañangados. Junto a Santiago Elordi y Cristián Warnken, Beltrán Mena llamó Noreste a su revista, para advertir con ese título el recorrido literario que tomarían determinados escritores –narradores y poetas nacidos entre finales de los cincuenta y principios de los sesenta–, para quienes el significado del lenguaje, esa relación entre el cuerpo, el rastro que nos va quedando y el mundo de ese rastro, es el movimiento constante; el viaje al Norte y al Este, al centro de esa Europa de fronteras tan definidas que queremos que nos incluya porque no queremos decir que cuando hablo nadie me entiende. Otros novelistas santiaguinos de la misma edad proponen narraciones para escapar de la nostalgia por ese lugar impronunciable –Sergio Missana recurre a la atmósfera de espejos borgeanos, Cynthia Rimsky imagina un desapego judío por la letra, Mauricio Electorat ejerce la ominosa risa del absurdo–, y yo propongo que tubab –como le dicen al hombre blanco en la novela africana de Mena– quiere decir winka. Y que los remotos pueblos de sal, las impensables montañas de arena, los imaginarios ríos sin agua de esta novela en realidad componen un lugar sin nombre que llamamos Chile.
Tubab. Beltrán Mena. Editorial Alfaguara. Santiago, 2009.
Powered by !JoomlaComment 3.26
3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved." |
|||||||||||||||
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
La lectura de Antonin Artaud me produce placer físico. El espectáculo macabro de un autor intentando comunicarse desesperadamente como desde el más allá, usando sólo lenguaje escrito, es fascinante. Artaud fracasa, el lenguaje fracasa. El mensaje es demasiado para una herramienta a todas luces primitiva e insuficiente. Ahí reside la belleza de esos textos. Un autor ahogándose en visiones que producen textos fracturados. La poesía no está en las palabras, son las palabras intentando hacer parir la poesía, y con mucho dolor...
BONSÁI, de Alejandro...
Comentario: - Bueno para comenzar yo ...
ESTE LIBRO VALE UN C...
Más sobre "Este libro vale un cad...
LA JOVEN DE LAS NARA...
xD - haha a pss ami me gusto el pedaz...
MONTACERDOS, de Cron...
fabuloso - p a mi me parece chévere p...
MONTACERDOS, de Cron...
ayudenme - necesito la historia del e...