Revista web de crítica literaria
| EL MITO Y LA SOMBRA, de Armando Roa Vial |
| Escrito por Carlos Labbé | ||||||
| domingo, 21 de septiembre de 2008 | ||||||
|
HASTA DÓNDE SE PUEDE TENSAR UNA CUERDA
Y uno busca las indicaciones que el autor ha dado para interpretar sucesivamente la verborrea teatral del cuento que cierra este libro, la citada entrevista, la serie de testimonios intercalados que construyen la biografía de un personaje que dejó las salas de concierto y los estudios de grabación para retirarse a una casa frente al mar, pero solamente en los fragmentos póstumos de su diario íntimo se asoma esa distinción pasajera que quisiera imaginar que se plantea un músico antes de serlo, antes de que se nos ocurriera relacionarnos con las cosas a través de un instrumento, de una técnica, de una tradición con la que obtener sonidos distintos a los que salen de esta lengua y estas palmas y por los orificios del cuerpo: la certeza de que si interpretamos desde el prejuicio y el remedo nadie más se escuchará a sí mismo en lo que está escrito y sólo tendremos la voz vacía de quien satisfecho de sí mismo ha perdido la oportunidad de pulsar con otro una cuerda de sonido permanente y singular, una melodía cuyo ritmo sea diferente al del reloj. Ante la falta de generosidad del músico o del escritor que confunde mutismo con silencio es mejor escuchar a Eckhardt: “si oír supone el tiempo, oír a Dios no es oír nada. No escuches nada. Apártate de la música”.
El mito y la sombra. Armando Roa Vial. RIL Editores. Santiago, 2008.
Powered by !JoomlaComment 3.26
3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved." |
||||||
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
Me encantan las temáticas violentas. Aunque no sé si no será más bien la lectura católica de esos textos –y sólo la católica– la que proporciona las imágenes descarnadas y crueles. Creo que a veces las propias historias sólo son una ayuda para que esas imágenes grotescas nos entren mejor en la cabeza. Al menos mis historias quieren eso. En un cuento donde un burro se hace cristiano lo importante, y el punto de partida, es la imagen del burro caminando lentamente por la nave central y la luz entrando por las vidrieras, tal y como yo la soñé un día. El resto, la trama, es como el pan en un bocadillo: ayuda a que entre mejor y a que llene más, puede ser mejor o peor pan. Pero lo que va a decidir la suerte del bocadillo y lo que va a darle un nombre es lo que lleva en medio, que –para mí– es una visión...
LOS PERPLEJOS, de Cy...
Se agradece - Acabo de terminar la le...
AÑO DOS MIL, de Matí...
buenas tardes!!!!!!!! no puedo creer ...
CUADERNO VERDE, de M...
ugg boots online - http://www.ch...
LA PESQUISA, de Juan...
Consulta - Hola les hago una cosulta ...
ZURDA Y MUDA, de Isa...
La otra poesía? que siutiquería!