Revista web de crítica literaria
| MUTACIÓN Y REGISTRO, de Maorí Pérez |
| Escrito por Luis Valenzuela Prado | ||||||
| domingo, 30 de marzo de 2008 | ||||||
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PARA UNA CONTINUA MUTACIÓN
Sobre los relatos de Maorí Pérez otras críticas han destacado su condición de relatos bolañescos. No me detengo en eso, mejor leo estos relatos y me imagino a personajes del cine de Paul Thomas Anderson, sobre todo en Magnolia. Personajes de Magnolia con tintes de David Cronenberg, de David Lynch. Creo. Pero con un denominador común: una existencia en tensión con el mundo. Esa existencia tiene que ver con el lugar que habitan los personajes, como en “El antiadentro”, cuento donde el narrador expresa lo siguiente: “Y yo estuve ahí, en el lugar de los castrados. Pasé horas entre paredes demasiado limpias y a veces abría mi cuaderno para acordarme que ese que estaba allí era yo”. O como en “Relatos mutágenos”: “Y una vez que todo se va a la mierda, estoy tan solo y tan triste que las paredes de mi habitáculo, esas que llenan la rutina, esas que reflejan el monstruo debajo de la cama […] se alejan”. Tanto la tristeza de las paredes como el lugar de los castrados ofrecen un panorama del sitio ocupado por estos personajes. En el relato “Cuando se apaga el cigarro todos mueren” la existencia se presenta de manera extraña, como una mutación: “El otro día me saqué una barata de la boca y me dije que tenía que cambiar de vida. Por eso estoy aquí. Porque cambio de vida”. La mutación se aprecia también en la urgencia por buscar otro lugar, como en “El sueño de Karen”: “Necesitaba el otro lado porque no había otra. Deseaba la sensación de oportunidad, un estar renovado, felicidad o placer constante, atención, búsqueda y retroalimentación en una serie de relaciones humanas que estaban muy lejos del modelo en lo que le quedaba por presente”. Finalmente –como existir, ser o habitar el mundo– se puede apreciar la idea de culpa en el relato “El sol es un parásito”, donde esa sensación se presenta como continuo pesar en el caso de una madre con su hijo: “Te pido que no me culpes, porque yo soy tu madre. Sólo por eso”.
Mutación y registro. Maorí Pérez. Editorial Ciertopez. Santiago, 2007.
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