Revista web de crítica literaria
| EL JARDÍN DE LAS CENIZAS, de Dennis Bock |
| Escrito por Carlos Labbé | |||||||||||||||||||||||||||||||||
| lunes, 18 de agosto de 2003 | |||||||||||||||||||||||||||||||||
|
¿ANTI ÉPICA?
¿Para qué escribir una novela sobre la guerra? La respuesta: ¿para qué escribir una novela que no sea sobre la guerra? Una utilidad de la literatura que conozco con certeza es que legitima y perpetúa lo que nombra. Por una vez la televisión y la propaganda son meros aprovechadores de una perspectiva frívola sobre la muerte que surgió con la literatura y que posiblemente tenga mucha responsabilidad en que aún no todo el mundo repudie la guerra: la épica. Los Cantares de Gesta, viejas narraciones que ensalzan la batalla que aseguró la supremacía de una nación sobre otra, persisten en los discursos que validan cualquier tipo de violencia, como el de los actuales presidentes de Estados Unidos e Inglaterra. Importa que viva Gilgamesh, Aquiles, Eneas, el Cid, Roldán, Igor, William Wallace, Prat, Washington, Rambo y el soldado Ryan, y da lo mismo la muerte de otros cientos, miles anónimos transeúntes u oficiales de ejército. El Cantar de Gesta no sólo impuso la importancia del personaje protagonista y la acción simultánea, sino también la necesidad de muchas muertes para que un hecho entre en la historia. Así a través del tiempo, hasta que los dos últimos siglos cayó asesinada tanta gente que la novela tuvo que exculparse de su origen genocida volviéndose antiheroica. Los realismos francés y ruso, la gran novela norteamericana, la vanguardia de Joyce, Proust y Woolf escribieron desde aquel transeúnte que veía entrar las tropas enemigas. Alemania fue destruida y pudo existir la obra de Heinrich Böll, Günter Grass escribió un ensayo titulado Escribir después de Auschwitz. Nunca más toda una nación se dejará convencer por la propaganda imperial, estalinista, nazi, allendista, pinochetista. ¿Será verdad? En Chile, Germán Marín logró pormenorizar el grotesco de Villa Grimaldi en El palacio de la risa, que nadie ha leído. Donoso quiso escribir la novela del golpe de Estado del 73 y en vez terminó publicando El jardín de al lado. Mientras tanto, empresas estadounidenses aumentan al triple sus presupuestos para publicidad en sus sucursales tercermundistas: tome jugo en polvo, use insecticida, compre un nuevo refrigerador. Moriremos por miles pero sin necesidad de que se libre la Gran Batalla. El jardín de las cenizas pone frente a frente a Anton Böll, científico alemán que ayudó a construir la bomba atómica de los aliados, y a Emiko, japonesa que en su infancia fue desfigurada por la bomba de Hiroshima. En la novela no hay héroe, sólo dos protagonistas solitarios y desesperanzados. Cada uno ve morir a su familia, luego se encuentran en Canadá y se perdonan frente a uno de los lagos. Comienzan una nueva vida. Comen hamburguesas, el bebé usa pañales desechables, la guerra terminó, sólo aparece en las películas de tanto en tanto.
EL JARDÍN DE LAS CENIZAS. Dennis Bock. Emecé Editores. Buenos Aires, 2003.
Powered by !JoomlaComment 3.26
3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved." |
|||||||||||||||||||||||||||||||||
| < Anterior | Siguiente > |
|---|