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Escrito por José S. de Montfort
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martes, 18 de octubre de 2011 |
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Tendríamos que entender el diario como una suerte de círculo cuyo núcleo central correspondería a los acontecimientos cotidianos que se suceden durante el viaje, las peripecias del ir de aquí allá, y cuyo círculo periférico –identificable con el inicio y el final del libro– estaría formado sobre las reflexiones de Salomé sobre el carácter de lo ruso...
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Escrito por Fernando Pérez Villalón
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viernes, 04 de marzo de 2011 |
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Este libro habría entonces que leerlo dos veces: una de principio a fin y otra al revés, en dirección opuesta –como escribe Oyarzún que afirma Poe que leen los chinos–, desde el fin de la literatura al escepticismo del que parte: el tono dubitativo de sus primeros ensayos me parece una mejor conclusión que el tono algo apocalíptico de los últimos. Otro orden posible de lectura exigiría reemplazar la disposición cronológica adoptada por Oyarzún (basándose en la época en que...
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Escrito por Carlos Labbé
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lunes, 31 de enero de 2011 |
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Nancy acuña el contraste entre «mirada», ese impulso occidental, ambiguo, escrupuloso, omnipresente, y «miramiento», un ocular acercamiento respetuoso hacia el otro, que incorpora la certeza de que hay personas y lugares que no pueden ser vistos por todos...
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Escrito por Nona Fernández
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viernes, 17 de diciembre de 2010 |
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Justo Abel Rosales entiende la urbe como una bestia viva que se organiza, se mueve, se enferma, crece, se expande y se inventa con la mirada y la presencia de quienes la habitan. Imposible rigidizarla en una sola versión. Es un cuerpo efervescente y plural, lleno de cicatrices, en constante movimiento y construcción. Justo Abel intenta sumarse a ese desarrollo y propone nombres nuevos a las calles...
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Escrito por Fernando Pérez Villalón
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domingo, 31 de octubre de 2010 |
Al volver sobre las páginas, de a poco van apareciendo ciertos hilos: la violencia, la memoria, el deseo, la marginalidad, son motivos recurrentes. Pero importan menos estos temas que la vibración que se produce entre los fragmentos y retazos, un relato interrumpido que por momentos se acerca a esa prosa «musical, sin ritmo y sin rima» que ambicionaba Baudelaire...
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