Cuando yo hablo de la muerte de la novela no me
refiero a que no se escriban novelas, sino a que su influencia en la sociedad
es mucho menor que, por ejemplo, el deporte o un anuncio de detergente. No soy
un experto en novela, pero supongo que esa disolución viene del momento en el
que lo audiovisual irrumpe a partir de los años 70, y la novela no sabe
adaptarse por una falta de reflejos. La novela siempre ha estado asentada en un
trono de prestigio muy creído y quizá se durmió en los laureles mientras los
hermanos pobres asaltaron el castillo. Puede que los únicos que le hayan
mantenido el pulso a los tiempos hayan sido los novelistas norteamericanos...